presidente: MIguel Cañas
vicepresidente: Julio Fernández Pelaéz
secretaria: Lourdes García
tesorero: Clemente de los Santos
Para el funcionamiento de urbanismo ciudadano,
es importante la existencia tanto de socios activos como de socios
colaboradores. Para cualquiera de las dos opciones no dudes en ponerte en
contacto con nosotros.
Además, en caso de querer aportar un donativo o ayuda económica, aquí está
nuestro número de cuenta. A cambio no podemos ofrecerte otra cosa que la
seguridad de que el dinero recibido servirá para fomentar un urbanismo más
ciudadano y una ciudadanía más exigente y responsable para con los
gestores urbanos.
nº de cuenta: 3064 0220 84 2089458323
titular: asociación urbanismo ciudadano
(caja rural)
n
Manifiesto fundacional:
Tenemos derecho a una ciudad habitable y saludable; derecho a la ciudad,
como el espacio común en el que desarrollamos nuestra vida. En
ella residimos, llevamos a cabo nuestras actividades laborales o de
ocio, nos relacionamos, accedemos a los servicios.
Por ello, la ciudad debe ser el resultado de un amplio debate social,
en el que todos participemos y no la consecuencia de los que usan el
urbanismo para su exclusivo enriquecimiento. Queremos una ciudad para
la vida, en lugar de una ciudad para el mercado especulativo.
Pero la ciudad en estos momentos históricos, también es
el espacio donde los conflictos sociales y los problemas medioambientales
se hacen sentir con especial agudeza. La exclusión social, la
inseguridad, el ruido, la contaminación, los problemas de tráfico,
el descuido del entorno ya construido, el consumo excesivo de suelo
y de recursos etc., generan problemas y provocan un descenso en la calidad
de vida.
Sin embargo, la ciudad bien gestionada y bien planificada puede hacer
frente en mejores condiciones a los problemas sociales y ambientales
que en su espacio se manifiestan, haciendo de ella, un marco amable
de convivencia, capaz, además, de desarrollar todas sus potencialidades.
Cuando en muchas ciudades se
están tratando de establecer nuevas estrategias urbanas, basadas
en el concepto de desarrollo sostenible, fomentadas por la aplicación
de la Agenda 21 Local, aquí, en Cuenca, seguimos con una gestión
urbanística que tiene como principal objetivo la especulación,
el desarrollismo y el lucro privado. Pensada y decidida en los despachos,
con la enorme influencia de intereses ajenos a los deseos de la mayoría
de la población. Eso sí, en el discurso oficial, la palabra
“sostenible” se añade a cualquier actuación,
pervirtiendo su uso y vaciándola de contenido.
Hemos venido comprobando en estos últimos años del “boom”
inmobiliario, cómo la práctica de la producción
masiva de suelo urbanizado y de construcción de viviendas, ha
sido incapaz de frenar el crecimiento de sus precios, sino que, muy
al contrario, han aumentado de manera considerable, haciendo cada vez
más inaccesible a muchos ciudadanos el derecho a una vivienda
digna y adecuada.
Además, como la otra cara de la misma moneda, los resultados
de esas prácticas desarrolllistas y especulativas, han sido la
destrucción de patrimonio urbano edificado, la perdida de identidad
de la ciudad, el aumento de los problemas de tráfico y movilidad
urbana, la falta de calidad de los servicios municipales, el abandono
de los espacios públicos, provocando un mayor desinterés
ciudadano por los valores colectivos que deben tener su reflejo en la
vida cotidiana, y el destino de cantidades ingentes de recursos hacia
el negocio especulativo, abandonando otros sectores productivos que
son necesarios para un modelo de desarrollo más diverso y equilibrado,
con más garantías de futuro.
Por todo ello, y tras un largo proceso de reflexión y de intercambio
de opiniones, hemos decidido que es el momento de actuar, tratando de
sumar voluntades y recoger sentimientos cada vez más extendidos
en la ciudad.
Planteamos la necesidad de crear una Asociación abierta a todos
aquellos que se quieran incorporar sin ningún tipo de limitaciones,
salvo estar de acuerdo con los objetivos básicos que a continuación
planteamos:
• Ejercer una labor permanente
de seguimiento y vigilancia de toda la política urbanística
en la ciudad, abierta a la posible elaboración de propuestas
concretas.
• Estimular la participación ciudadana, la transparencia,
el debate público, ejerciendo además una labor pedagógica,
para hacer que la política urbanística sea entendida de
manera sencilla por la mayoría de los ciudadanos. Todo ello porque
hemos constatado que desde las administraciones, a pesar de que tienen
la obligación de fomentar estos objetivos, hacen todo lo contrario.
• Una apuesta clara por una ciudad sostenible desde el punto de
vista ambiental, social y económico, en línea con los
modelos que se vienen reclamando desde la Conferencia de Río
de 1992 y La Carta de las Ciudades Europeas hacía la Sostenibilidad
de 1.994. (Carta de Aalborg).
• Una ciudad respetuosa con su patrimonio urbano, cultural, social
y medioambiental y con su historia.